No necesitas organizar un proyecto web completo antes de hablar con nosotros. Envíanos lo que pueda servir: propuestas, documentos, páginas antiguas, notas, fotos o investigaciones. Podemos revisar esas piezas y decidir qué aporta al sitio.
Necesitamos entender a quién te diriges, qué ofreces, tus objetivos, mercados, idiomas y qué quieres que haga quien te visita. Cuando el negocio ya existe y hay información de contexto, una entrevista de menos de una hora suele bastar para empezar. Si partes de una idea con muy poco material, unas tres horas de conversación enfocada pueden ayudar a reunir lo necesario para un primer prototipo. Son estimaciones prácticas; no todos los negocios se entienden en el mismo tiempo.

