Un constructor te da herramientas para crear y operar el sitio. Un servicio web gestionado incluye a personas que hacen ese trabajo por ti. La diferencia afecta tu tiempo, el presupuesto y la forma en que una idea se convierte en una página terminada.
Un constructor puede evitarte programar, pero deja decisiones importantes de tu lado: qué dice el sitio, cómo se ordena, qué imágenes encajan y cuándo se actualiza. Contratar a un especialista cambia quién hace esas tareas, pero su trabajo es otra parte del acuerdo.
Portus crea sitios informativos estáticos y se encarga de su hosting, mantenimiento y mejora. Tú aportas conocimiento del negocio y comentarios; no necesitas operar un CMS ni mantener plugins.
